|
|
PANORAMA ELECTRICO
ENERGÍA ELÉCTRICA:
ABRIENDO CAMINO
AL PROGRESO
José Otárola
Gerente de Comunicación
Edelnor S.A.A.
Hoy resulta inimaginable pensar que hace 10 años, en Lima
sólo el 76% de la población tenía el servicio de
energía eléctrica, es decir más de un millón
de limeños se alumbraban con velas y vivían al margen
de los beneficios que da un servicio de primera necesidad como éste.
Con la privatización de las empresas eléctricas, a partir
de 1994, comenzó una nueva etapa para este sector. Gracias a
un volumen importante de inversiones, en sólo tres años
las empresas de distribución eléctrica que operan de Lima
-Edelnor y Luz del Sur- lograron el 100% de cobertura en sus respectivas
zonas de concesión. En 1997, la electricidad se pudo constituir
en el primer servicio público que llegaba a toda la ciudad, abriendo
así el camino a otros servicios básicos como son agua
potable y teléfono.
Nadie puede negar que con la privatización se ha logrado tender
miles de kilómetros de redes eléctricas, las que han hecho
posible que millones de personas accedan a una vida distinta y cuenten
con oportunidades de desarrollo.
Disminución
de riesgos
Cuando la energía eléctrica llegó a los asentamientos
humanos se produjo un cambio radical en la vida de sus habitantes: en
los hogares ya no eran necesarias las velas y, por tanto, el constante
riesgo de incendios disminuyó significativamente.
Como consecuencia de estos avances se empezó a gestar el concepto
de "calidad de vida" en la población de escasos recursos
porque la energía eléctrica les permitió ingresar
a la modernidad, iniciando una nueva etapa en sus vidas. Además
de contar con luz por las noches, gracias a la llegada de la energía
eléctrica a los hogares, la posibilidad de acceder al confort
era más real, a través de la compra de diversos artefactos
eléctricos.
Es importante señalar que en adición a los beneficios
para quienes no contaban con energía eléctrica, están
también las ventajas que recibimos quienes sí la teníamos
y que se centran básicamente en la continuidad del suministro.En
efecto, quienes contábamos con la energía eléctrica
en nuestros hogares nos hemos visto beneficiados por las inversiones
realizadas en el sector, gracias a las cuales, hoy tenemos un servicio
continuo al 99.9%. Esto permite que podamos programar nuestras actividades
domésticas y de negocio, sin tener que proveernos de un grupo
electrógeno, alternativa tan comúnmente escuchada en la
década pasada y que sólo estaba al alcance de unos cuantos.
Desarrollo de conos
La energía eléctrica también ha hecho posible crear
nuevos polos de desarrollo en la ciudad. Con la electricidad miles de
personas han podido generar sus propios negocios. Por ello resulta tan
familiar que, cuando recorremos los conos de nuestra capital, nos encontremos
con cientos de pequeñas tiendas, peluquerías, bodegas,
restaurantes, carpinterías, etc. La energía eléctrica
ha brindado a miles de personas la posibilidad de generar sus propios
puestos de trabajo.
Estos beneficios se perciben asimismo en cuanto a la seguridad de sus
usuarios. Con la llegada del alumbrado público, se ha generado
una nueva configuración de la ciudad al colocar más de
250 mil nuevos postes, llevando tranquilidad a numerosas zonas especialmente
de la periferia de la capital peruana, brindando protección y
resguardando la integridad física de los vecinos.
Sin embargo, actualmente siete millones de peruanos carecen del servicio
eléctrico, iluminando sus noches con velas, tal y como se hacía
hace 100 años. Son millones de peruanos que no tienen las mismas
posibilidades de desarrollarse y prosperar como los pobladores de los
conos norte y sur de Lima, quienes han convertido dichas zonas en verdaderos
polos de desarrollo económico.
Tarea pendiente
La cobertura eléctrica en provincias es una tarea pendiente que
sólo podrá realizarse con un importante volumen de inversión.
Recordemos que en estos 10 años, desde el inicio de las privatizaciones
en el sector eléctrico, las empresas distribuidoras privadas
han generado cambios radicales en la calidad de vida de los habitantes
de Lima, invirtiendo en la ampliación de la cobertura eléctrica
y mejorando la calidad del servicio que brindan a sus clientes.
No obstante los avances, aún hay mucho por hacer en este terreno.
Es evidente que sólo la empresa privada tiene los recursos para
llevar a cabo el proyecto de lograr la cobertura del 100% del país.
Debemos sumar esfuerzos para que los peruanos que no tienen hoy energía
eléctrica tengan acceso al servicio en los próximos años.
|
|