Revista Desde Adentro

Edición Num 10
Junio 2004

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Entrevista: “''Cambiar los métodos mundiales laborales
por una visión miope sería nefasto para el país''
Mario Pasco, Abogado Laborista
por Patricia Quiroz

Frente a la decisión de la Comisión de Trabajo del Congreso de la República de restringir la regulación de la tercerización eliminando su conceptualización del reglamento, el laboralista Mario Pasco Cosmópolis fue contundente: "Es la primera vez en la historia, que una ley modifica un decreto supremo. Esto muestra la carencia de técnica legislativa". En conversación con desdeadentro, el especialista advirtió, quienes aseguran que con eso se incrementarán las ofertas de trabajo, está diciendo "un disparate"

La Comisión de Trabajo del Congreso decidió modificar el Reglamento de la Ley de Intermediación Laboral y restringir la figura legal de la tercerización. ¿es esto posible?
Hay una incongruencia en el planteamiento, porque el Congreso estaría dando una ley para modificar un reglamento. Sería la primera vez en nuestro país que una ley modifique un decreto supremo. Hay una falta de conocimiento de la jerarquía normativa y un error de procedimiento; muestra la carencia de técnica legislativa.

¿Tiene algún efecto práctico esa decisión?
Pretender eliminar el concepto de tercerización del reglamento no impedirá aplicar el resto de la norma, de cuyo texto no se desprende ninguna prohibición a la tercerización. Es importante señalar que el articulado que se pretende eliminar tiene antes que nada una función didáctica, de precisión y claridad definiendo qué es lo que se puede tercerizar, cómo y bajo qué condiciones se puede hacer.

Entonces, ¿cuál es su sentido?
La eliminación de esta norma que tiene un contenido aclaratorio no es una prohibición. El Congreso también está equivocado en este punto, salvo que lo que pretenda sea sustituirlo por una nueva normatividad. Caso en el cual también estaríamos ante el problema formal de que se sustituiría el artículo de un decreto por una ley.

Que exista una comisión encargada de preparar una ley laboral integral y que el Congreso también inicie una evaluación de la legislación, ¿no es duplicar esfuerzos?
Claro. Sin embargo, sería saludable que la Comisión de Trabajo del Congreso trate de adecuar sus cambios al proyecto de ley general que elabora comisión especial. Eso me parecería correcto pero, si empieza a modificar una ley que ni siquiera se ha aprobado, está mostrando que hay una falta de disciplina legislativa. En otras palabras, si bien el Parlamento no puede abdicar de su función de legislar, por existir una comisión especial que está discutiendo una ley general, debe actuar con prudencia para no borrar con una mano lo que el Estado está escribiendo con la otra.

Pero dicen que modifican la legislación sobre tercerización para incrementar la oferta de trabajo.

Ese es un argumento falso. La restricción o eliminación de la tercerización no va a crear nuevas fuentes de trabajo, quien sostenga eso está diciendo un disparate. Podrá apuntar al sinceramiento de algunas relaciones de trabajo pero, de ninguna manera va a crear puestos de trabajo, ni siquiera va a facilitar su creación.

De prosperar esta modificación, ¿los trabajadores que están contratados bajo esta modalidad asumirán alguna consecuencia negativa?
Si las empresas han venido trabajando dentro de la normativa actual, es decir, si no se trata de fraude o burla a la ley sino de casos auténticos de tercerización, intermedicación, o de subcontratación autorizada por ley, la nueva norma no podrá aplicarse retroactivamente. No podría haber perjuicio ni para las empresas ni para los trabajadores.

Entonces, ¿habrá algún problema?
El problema se va a crear a partir de la vigencia de la ley, respecto de renovaciones de contratos o de futuros contratos de ese tipo. Ahí podría venir la restricción. Ninguna ley podría actuar retroactivamente, reitero.

¿Qué sucederá con las empresas de los sectores productivos que utilizan este tipo de contratación con mucha regularidad?
Un punto a considerar es que se debe distinguir claramente entre lo que es necesario y útil de lo que es superfluo y dañino. Es cierto que existen situaciones en que la necesidad impone formas de trabajo tercerizado. Hay varias labores que no sólo en el Perú sino en el mundo entero se hacen a través de empresas especializadas. Por ejemplo, ahí está la labor de exploración que realizan empresas petroleras o mineras, que por lo general se terceriza por la especialización que demanda. Nadie puede pretender que no continúen haciéndolo. En consecuencia, creo que una pretensión que trate de cambiar los métodos mundiales por una visión miope de la problemática laboral sería nefasta para los trabajadores, las empresas y el país.

Desde hace algunos meses, una comisión conformada por técnicos, representantes del gobierno, trabajadores y empleadores vienen elaborando una ley general laboral. ¿Cómo evaluaría este esfuerzo?
Este es un esfuerzo por abarcar toda la problemática laboral. Si no llega a todos los trabajadores, porque evidentemente hay una serie de bolsones de informalidad a los que la legislación no llega, sí será general por las materias que trata. Creo que a partir de la esta ley general se deben plantear las discusiones, y no estar modificando aspectos secundarios o colaterales, que lo único que hacen es hacer difícil la discusión y aprobación del tema central.

¿Existen temas laborales que deberían modificarse?
No, ninguno. Creo que en este momento lo más apropiado es concentrarse en una ley general, que si no deje satisfechos a todo -porque esto es imposible- siquiera cause el menor trauma dentro de la sociedad, la economía y el país.